Tensión y estrategias al límite en Gran Hermano: tras una nominación cara a cara, Gabriela, Eugenia, Katia y Lucía quedaron en placa, pero Claudio aún tiene el poder de modificarla. Con una votación positiva y dos eliminaciones en juego, el reality se encamina a una definición impactante.
En una noche cargada estrategias al descubierto, los participantes de Gran Hermano enfrentaron una tensa gala de nominación cara a cara. A excepción de Furia y Papucho, quienes votaron en el confesionario, el resto de los jugadores expusieron sus decisiones frente a sus compañeros, generando momentos de tensión y discusiones encendidas. Con varios jugadores ya fulminados—Chiara, Bati, Santiago, Luciana, Lorenzo, Marcelo y Ulises—la placa parcial quedó conformada por Gabriela, Eugenia, Katia y Lucía, quienes ahora dependen de la votación del público para mantenerse en el juego.
La tensión en la casa sigue en aumento, especialmente por la incomodidad que expresó Bati respecto a Luciana, lo que generó un clima aún más hostil. Las estrategias se cruzan con los conflictos personales y el juego se vuelve cada vez más impredecible. La nominación positiva, en la que los espectadores deben votar por sus favoritos en lugar de eliminar, añade un componente extra de incertidumbre, ya que el menos popular podría ser quien abandone la competencia.
Ahora, toda la expectativa está puesta en la decisión de Claudio, quien mañana deberá realizar un movimiento clave: subirá y bajará a un compañero de la placa, definiendo así el destino de los nominados. Con dos eliminaciones en juego, cada voto del público será crucial y podría cambiar por completo el rumbo del reality.

